Si de turismo y recorridas por Corrientes hablamos no debe faltar la visita a la localidad de Itatí, que está ubicada a 65 km de la Capital correntina en el norte de la Provincia, a orillas del río Paraná. El municipio comprende las islas: Verde, Guazú, Itá Ritá, del Pañuelo y del Abra.

Itatí significa en guaraní: piedra (itá)- nariz (tí), literalmente nariz de piedra y parece derivar de las Misiones del Itatín en donde quizás fue realizada la estatuilla a inicios del siglo XVI.

Reconocida por sus aires cristianos y su amor por la Madre y Patrona de la provincia de Corrientes,  Itatí tiene mucho que agradecerle a su Virgen y es por ello que año a año abre sus puertas a miles de peregrinos locales y foráneos para reafirmar su fe.

Basílica de Nuestra Señora de Itatí

Es uno de los templos más importantes de América, erigido a pocos metros de la ribera del Paraná, frente a la Plaza Fray Luis Bolaños. Anualmente miles y miles de creyentes se acercan dando una muestra de su devoción por la Virgen de Itatí. Su Basílica, fue construida 9 veces a lo largo de la historia, formado así una obra arquitectónica de magnitudes impresionantes.

En el interior de la Basílica de Nuestra Señora de Itatí, sorprende su espacio y magnitud, ornamentado con columnas, murales, bajorrelieves y hermosos ventanales, en los se aprecian imágenes de santos y secuencias de las Sagradas Escrituras.

Otro detalle sin igual se lo dan los leves rayos de luz, que ingresan tímidos por las ventanas y a la vez que le dan una sensación de calidez a la Basílica de Nuestra Señora de Itatí.

Imagen de la Virgen de Itatí

Tallada corporalmente en timbó y el rostro en nogal, presenta un manto de color azul, escapulario y túnica blancos. En actitud piadosa, en el rostro de la Virgen de Itatí, se advierte una suave sonrisa, cautivante y reveladora.

Fundación

La ciudad fue fundada el 7 de diciembre de 1615 por el sacerdote franciscano Luis de Bolaños. Probablemente la fundación se hizo en las cercanías de un antiguo poblado indígena al que Sebastián Gaboto llegó en 1528 y denominó Santa Ana y cuya existencia es confirmada, al igual que el Fuerte Sancti Spiritus, en el Theatrum Orbis Terrarum (primer atlas moderno) publicado en 1570. En 1999, el casco histórico de Itatí fue declarado «pueblo histórico.